CUARTA SEMANA – ADULTO CONECTADO, CONSCIENTE Y HONESTO (Parte 2)

EJERCICIO 1: Limpieza mental en 4 pasos

Vamos a acallar algo del ruido que ensordece nuestras mentes haciendo limpieza de nuestros pensamientos. De este modo vamos a poder estar más presentes. El ejercicio consta de 4 pasos, tómate tu tiempo para hacerlos.

1. Identificar pensamientos.

Coje pósits o tarjetas en blanco (puedes hacerlas recortando cualquier papel). Vamos a hacer un inventario de todos nuestros pensamientos, escribiendo cada uno en una tarjeta. De esta forma, vamos a poder visualizar nuestra carga. Incluye todas tus inquietudes, tu lista de tareas pendientes, tus anhelos… todo lo que te pase por la mente. Cuando lleves unos minutos en ello, puede que empiecen a aflorar pensamientos más profundos. Puede que algunos incluso te remuevan. Sigue apuntando.

2. Entender lo que ocurre en tu mente.

Para ello vamos a categorizarlo. Reparte tus tarjetas-pensamiento en 3 montones:

  • Preocupaciones
  • Tareas (físicas)
  • Sueños y planes

Las preocupaciones. Preocuparse es normal, el miedo es una herramienta de supervivencia. Durante milenios nos ha mantenido alerta y nos ha salvado de muchas situaciones peligrosas pero la realidad actual es que nuestras vidas extrañamente se encuentran en peligro y la mayoría de los miedos en lugar de protegernos, frenan nuestro avance. Cuando nos pre-ocupamos, no actuamos. La preocupación pone el foco en el futuro, en algo que aún no ha sucedido, y nos impide ocuparnos del presente. Por ello, vamos a intentar eliminar tantas como nos sea posible.

Las tareas. En esta vida hay tiempo para hacer de todo pero no todo al mismo tiempo. A veces tenemos unas expectativas muy poco realistas o nos saturamos de cantidad de tareas innecesarias. Vamos a organizarnos mejor, priorizando, aprendiendo a delegar y pidiendo ayuda cuando sea necesario.

Los planes y sueños. Igual que las preocupaciones, los planes ponen el foco en el futuro y, en realidad, muchos no son más que preocupaciones encubiertas. Vamos a descubrirlos y eliminarlos. Otras veces, los planes simplemente se nos escapan de las manos y nos encontramos pensando en ellos en lugar de satisfaciendo necesidades básicas como el descanso o el dar presencia a nuestros hijos. Los sueños son importantes, nos empujan a la mejora, al cambio, a la transformación pero a veces nos puede pasar como con los planes: horas de investigación y poca ejecución. De nuevo vamos a priorizar, rebajar expectativas y eliminar.

3. Reducir la carga.

  • Las preocupaciones. Usa el ejercicio para transformar creencias (página xx, amor incondicional) para deshacerte de la mayoría de ellas. Puedes incluso quemar las tarjetas como pequeño ritual. Para las que no puedas eliminar, destina un día y una hora a la semana para tus preocupaciones. Por ejemplo, los lunes de 8 a 9. Cuando empieces a preocuparte por algo, recuerdate que ahora no es el momento y pasa pensamiento. Cuando lleguen los lunes a las 8 probablemente hayas olvidado casi todas tus preocupaciones y es que preocuparse no tiene nada que ver con amar a alguien. De hecho, nuestro amor es mucho más poderoso SIN nuestros miedos. Cuando ponemos nuestra atención en nuestras preocupaciones, nos estamos centrando en aquello que NO queremos que pase y la vida tiende a fluir hacia dónde ponemos nuestra atención. Pon el foco en positivo.
  • Las tareas. Sistemas de organización hay miles… nosotras te proponemos centrarte en el presente. De tu pila de tarjetas-tarea, selecciona aquellas que quieras hacer HOY. Haz una lista pero mantenla corta. Realista. Al final del día, si te queda algo por tachar, haz una lista con todo lo que sí has hecho y recuérdate tus prioridades, aquellas que apuntaste en tu decálogo. Cualquier momento de presencia vale más que mil tareas.

Otra herramienta importantísima es el delegar y pedir ayuda. Repasa bien tus tarjetas y decide qué tareas puedes delegar. Probablemente delegues en tu pareja (si la tienes) o en alguien de confianza pero la clave al delegar es aceptar la diferencia. Tu pareja tiene su propia forma de hacer las cosas y hecho es mejor que (tu) perfecto. Si te cuesta delegar en tu pareja o os genera mucho conflicto, repasa los ejercicios de vida en pareja (página xx). Recuerda que buscamos la colaboración, no la competición. Cuando delegues una tarea, escribe el nombre de la persona en el anverso de la tarjeta y pasasela.

  • Los planes y sueños. Primero vamos a destapar los miedos encubiertos. Cuando planeas la educación de tus hijos a 10 años vista (a qué instituto irá cuando tiene 2 años) no estás planeando, estás dejándote llevar por tus miedos ¿cómo voy a ofrecerle la mejor educación posible? Escribe los miedos encubiertos en el anverso de la tarjeta y muévelos al montón de preocupaciones. Cuando se trata de planes a corto plazo como qué regalare a tu hermana por su cumpleaños o dónde ir de vacaciones, se práctico y simplifica. No hace falta crear el mejor regalo del mundo con tus propias manos o planear las vacaciones minuto a minuto. La vida se disfruta más cuando nos permitimos fluir con ella, con el momento. Reduce las planificaciones al mínimo y, sobretodo, reduce expectativas. En cuanto a los sueños, creemos que es muy importante que dediques tiempo a tus pasiones (son una forma de autocuidado) pero si tienes muchos proyectos en marcha, te recomendamos cerrar y finalizar lo que ya no te aporta, lo que mantienes por inercia y avanzar con tus sueños de uno en uno. En un futuro dispondrás de tu tiempo de otra manera y probablemente podrás dedicar mucha más tiempo a tus sueños pero ahora escoge lo que es más importante para tí en este momento. Guarda esta tarjeta cerca de tí, para que tu sueño te acompañe en todo momento y puedas recordarte dónde está tu foco.

4. Mantener

Y llegamos al final. La lista de tarjetitas puede ir incrementando minuto a minuto. Unas las harás desaparecer y otras ocuparán su lugar pero queremos que puedas mantener tu mente despejada para que no te distraiga de lo importante. El mantenimiento llegará con la práctica. Cuando ya has escrito muchas tarjetas, cuando ya has quemado y delegado otras tantas, cuando seas capaz de reconocer cuándo y cómo te sobrecargas, el proceso se hará cada vez más fácil. Dejarás pasar las preocupaciones y vivirás más en el presente. Vamos a darte un truco para poder tomar consciencia del efecto que tienen tus pensamientos. Cuando te enfrentes a una tarea, vamos a sopesarla primero. ¿Cual es su peso real? Poner un lavavajillas puede ser una tarea bien simple, que se hace en un par de minutos, pero si esperabas llegar a casa y encontrarte los platos limpios (esperabas que otra persona se ocupara de ello) se puede convertir en una tarea de lo más pesada. Trabajando en nuestras creencias vamos a poder liberarnos de parte de esta carga, permitiéndonos mantener nuestra mente en orden cada vez más fácilmente.

 

EJERCICIO 2: La madre perfecta

Con este ejercicio nos vamos a despedirnos de todas esas creencias referentes a cómo deberían ser las madres o padres. Creencias que, desde nuestro inconsciente, están limitando nuestra crianza.

  1. Toma tu cuaderno y describe al progenitor perfecto. ¿Cómo se llama? ¿Cómo viste? ¿Qué come? No escatimes en detalles.
  2. Reflexiona sobre esta imágen que acabas de crear. ¿Qué crees que te está influenciando? ¿Qué papel tienen las expectativas de la sociedad actual? ¿Y las redes sociales?
  3. Lo que has escrito probablemente representa únicamente la punta del iceberg. Vamos a intentar llegar a lo que se esconde debajo. Intenta identificar las ideas que te vienen desde fuera. ¿Es tu madre perfecta joven? ¿Delgada? ¿Habla 7 idiomas? ¿Puede con todo? Trata de identificar las creencias sobre cómo deberías ser y sobre cómo debería ser la crianza y anótalas.
  4. Ahora decide si cada una de estas creencias te ayuda o te hace sentir que no eres suficiente. Para eliminar las segundas, usa el ejercicio de las creencias erróneas.
  5. Después de dar vueltas a tus pensamientos, define aquellas creencias que sí son importantes para tí. Aquellas que representan tu mejor versión de tí misma y escríbelas en forma de decálogo. Usando el presente y en primera persona. Las afirmaciones positivas tienen un gran poder. Ponlo bonito.

Por ejemplo:

  1. Yo antepongo la conexión a la corrección
  2. Yo soy presencia
  3. Yo puedo encontrar mi paz
  4. Yo puedo ser vulnerable y es mi mayor fortaleza

 

EJERCICIO 3: Retos de pareja

Toma tu cuaderno de reflexión y haz dos listas:

  • Características de tu relación de pareja ideal
  • Retos actuales.

Compara estas dos listas con tu pareja y buscad soluciones respetuosas, razonables, relacionadas con estos retos y útiles. Podéis anotarlas en una tercera lista para tenerla siempre a mano.